Este fondo concursable, impulsado por la Dirección de Aseguramiento de Calidad busca fortalecer las carreras de pregrado, programas de postgrado y especialidades, a través del financiamiento de hasta diez millones de pesos para la implementación de equipamiento y mejoras en infraestructura académica.
A un año de su adjudicación, el proyecto “Programa de fortalecimiento para el cumplimiento de los compromisos institucionales, el robustecimiento de la enseñanza práctica y el desarrollo de la gestión académico-administrativa de la carrera de Derecho”, impulsado por la Dirección de Carrera junto a la Clínica Jurídica, ha generado importantes aportes en los procesos formativos, operativos y de vinculación con el medio. Es en este contexto, que el proyecto FRO22991 nace a partir del proceso de autoevaluación y del rediseño curricular de la carrera de Derecho UFRO, los cuales evidenciaron la necesidad de fortalecer la formación práctica, modernizar la gestión académico-administrativa y responder al incremento de matrícula que enfrenta la Clínica Jurídica.
“Comprendimos que era necesario avanzar hacia un modelo formativo más conectado con las demandas del entorno jurídico actual. Hoy la enseñanza clínica exige herramientas que permitan simular litigios, gestionar expedientes en línea y trabajar con información en tiempo real”, señala el coordinador de la Clínica Jurídica UFRO, Mg. Juan Carlos Guajardo, responsable del proyecto.
Modernización de la enseñanza clínica del Derecho
Los recursos recibidos en julio de 2025 en el marco del Fondo Concursable “Fortalecer las Carreras de Pregrado, Programas de Postgrado y Especialidades permitieron ejecutar acciones de alto impacto y en directo beneficio de las y los estudiantes de la carrera. La primera de ellas fue la modernización de la enseñanza clínica del Derecho, gracias a la adquisición de equipamiento tecnológico que fortaleció la docencia práctica y la atención jurídica. Estos dispositivos se utilizan actualmente para el registro y gestión digital de casos, la preparación de documentos y escritos jurídicos, la revisión de jurisprudencia en tiempo real, la realización de audiencias virtuales y diversas actividades de vinculación con el medio y asesorías en terreno.
Además, este equipamiento ha permitido profesionalizar la difusión de las actividades de la Clínica, mediante la elaboración de material gráfico e informativo que mejora su presencia institucional y comunitaria.
Innovación aplicada junto a la Corte de Apelaciones de Temuco
Otro hito relevante de este proyecto es el desarrollo de un prototipo de software con integración de inteligencia artificial, diseñado para apoyar el trabajo de la Comisión de Libertad Condicional de la Ilustrísima Corte de Apelaciones de Temuco. Actualmente en fase TRL2 (prueba de laboratorio), esta herramienta permitirá realizar votaciones digitales, registrar fundamentos jurídicos, buscar casos por rol o nombre, seguir procesos de decisión y generar propuestas preliminares de resolución.
“Este prototipo constituye un avance concreto en la innovación jurídica aplicada. No solo potencia la colaboración con la Corte de Apelaciones, sino que moderniza un procedimiento regulado por normas que datan de 1920. Somos pioneros en la región en el desarrollo de este tipo de tecnología”, comenta el profesor Guajardo.
El proyecto contempla iniciar las capacitaciones a los integrantes de la comisión en marzo de 2026, avanzando hacia nuevas etapas de validación técnica y operativa.
La incorporación de tecnología también ha permitido ampliar el alcance territorial de la Clínica Jurídica. Entre las actividades realizadas durante este año, destacan asesorías jurídicas a comunidades, como la desarrollada en el sector Villa Los Galpones, en Pitrufquén, visitas a establecimientos educacionales en el marco de la vinculación temprana, talleres prácticos de litigación y actividades junto a Concilia UFRO. Estas iniciativas han fortalecido el compromiso de la Escuela de Derecho con el acceso a la justicia y la formación profesional con sentido social.
Estudiantes de cuarto y quinto año de la carrera han tenido un rol activo en la ejecución del proyecto, participando tanto en actividades clínicas como en el desarrollo del prototipo tecnológico. Este proceso les ha permitido adquirir competencias clave: argumentación ética, análisis jurisprudencial, preparación de casos, uso de herramientas digitales y atención directa a usuarios.
“Este proyecto nos ha permitido trabajar con casos y herramientas reales, elevando el estándar de la formación práctica. Las y los estudiantes están desarrollando competencias que serán imprescindibles en el ejercicio profesional futuro”, afirma el director de la Escuela de Derecho UFRO, Mg. Maximiliano Sarmiento.
Para la Escuela de Derecho, este proyecto marca un punto de inflexión en su modernización académica. Por una parte, consolida el vínculo con el Poder Judicial y abre oportunidades para expandir el software a otras jurisdicciones. Por otro lado, fortalece la identidad visual y comunicacional de la Clínica Jurídica, alineando la formación de los futuros abogados UFRO con los desafíos tecnológicos y éticos de la administración de justicia contemporánea.
“Cuando hablamos de inteligencia artificial, no buscamos reemplazar a los abogados, sino proveer herramientas que vuelvan más eficiente su labor. El desafío está en formar profesionales capaces de utilizar estas tecnologías de manera ética y estratégica. Ese es el camino que estamos construyendo”, agrega el coordinador de la Clínica Jurídica.
Una innovación que marca el rumbo del Derecho UFRO
La ejecución del proyecto FRO22991 ha permitido avanzar hacia un modelo formativo coherente con el rediseño curricular e inspirado en las necesidades del ejercicio profesional contemporáneo. Con ello, la Escuela de Derecho UFRO no solo moderniza su enseñanza clínica, sino que se posiciona como referente regional en innovación jurídica aplicada, reafirmando su compromiso con la excelencia académica y el servicio a la comunidad.
Carlos Sáez Figueroa, Facultad de Ciencias Jurídicas y Empresariales